Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

miércoles, 11 de mayo de 2016

UN POCO TARDE


2015-02-06 13:29:00
sorelestat

Al fin el día había llegado, su retiro empezaría a las 9:47 de la noche, tenía todo previsto. Sus doce gatos la esperaban en casa. Hoy empezaría su encierro voluntario. Pasaría los últimos días de su existencia rodeada de sus seres queridos, esos libros que la habían ayudado a escapar de la vida, de los hombres, del amor. Tomó aquella desesperada decisión cuando su corazón se rompió en mil pedazos, cuando el hombre que amaba se había marchado dejándola sola, forzada a limpiar los trozos de cerebro cuando él besó su arma. Tomaría un último café para decir adiós al exterior. Estaba en el lugar en el cual había pasado los últimos veinte años, leyendo y soñando con la vida que jamás tuvo. Miraba sin fijarse en nada cuando un hombre entró al lugar. Caminaba lento y algo desgarbado. Era delgado, un poco demacrado, tenía una cabellera larga y desarreglada, usaba unas gafas gruesas y en su mirada existia un deje de bohemio. Llevaba bajo el brazo varios libros y unas hojas desordenadas dentro de una carpeta desgastada como sus ropas. Debe ser escritor, imaginó ella, eso la hizo sonreír. Se fijó en sus labios delgados, algo resecos y se preguntó cómo sería besar su boca. Él se sentó a cinco mesas de ella y abrió un libro de Stephen King, ella esperaba que fuera algún libro de Sartre, Nietzsche o Cortázar. Debía ser una maldita broma, no entendía lo que le estaba pasando, por qué su cuerpo se estremecía mientras trataba de encontrar la mirada de aquel personaje. Quiso morir, el estúpido de cupido había esperado tanto para enseñarle lo que era amar. Ahora su clausura sería pospuesta, ahora debía encontrar una forma de acercarse a él, debía besarlo.

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