2016-03-04 15:40:00
sorelestat
Miró la Imagen que tenía pegada en la pared. Era un viejo dibujo de Batman que había hecho cuando era niño. El papel estaba gastado y amarillo, aun así le gustaba. Tomó el arma de su padre, introdujo una bala e hizo girar el tambor. Puso el cañón en la sien, cerró los ojos y apretó el gatillo. Nada. No era el momento, aún no había llegado la hora, el creador todavía lo quería vivo. Se puso la chaqueta, amarró con fuerza los cordones de sus botas militares y salió a la calle. Como su héroe él limpiaría las calles de la ciudad. Dos baretos para soportar el hambre y el frío. Se aseguró de llevaba sus cuchillos. La cacería había empezado. Otra prostituta moriría esa noche.
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