Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

miércoles, 11 de mayo de 2016

MONSTRUOS


2015-06-12 12:56:00
sorelestat

Dos balas de plata en la frente. —Adiós —dijo el hombre lobo.
Una estaca en el corazón. —Adiós —dijo el vampiro.
Y Frankestein sonrió. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario