Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Sin titulo


2015-05-01 12:56:00
sorelestat

Un albatros. El mar. La palabra perfecta. Él se concentra. La calle vacía. Un ebrio al volante. El freno no sirve. El coche sin control. Una hormiga empuja una piedra.  Gritos de alerta y miedo. Él no escucha, en su cabeza el mejor haiku jamás escrito. El auto choca contra la piedra. El coche se desvía. La hormiga muere. El poeta se salva.


No hay comentarios:

Publicar un comentario