Abrió los ojos, sé sintió mareado, tenía la vista borrosa, después de un par de segundos observó a la multitud alrededor de su cuerpo, su cerebro estaba embarrado en el asfalto, una mujer lloraba dentro del automóvil que estaba sobre él. No recordaba que había sucedido, cerró los ojos.
Abrió los ojos, estaba en la morgue dónde fue etiquetado con el número 35789 y llevado al deposito 473, dónde pasaría los siguientes 6 meses. Nadie fue a buscarlo, nadie lo quería empezó recordar ese vacío que tenia cuando estaba vivo, cerró los ojos.
Abrió los ojos, llovía, mientras cuatro hombres lo arrojaban a una fosa junto a 5 cinco cadáveres más, sin nombre, sin recuerdos, sin un adiós, sin un porque. Cerró los ojos.
Abrió los ojos, estaba en casa, su madre lloraba en su habitación, su hermano recorría las calles buscándolo, su padre ahogaba su angustia en alcohol, su hermana pequeña no dejaba de levantar el teléfono. ¿Qué sucedía allí? Lloró con amargura.