Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 14 de febrero de 2020

REBELDE


Estaba harto de tanta mierda, de tanta injusticia. De la comedia en la que se había vuelto su país. Personas desaparecidas todos los días, otras muriendo de hambre en las calles y en los hospitales. Mujeres maltratadas y asesinadas, hombres engañados y esclavizados, niños convertidos en ángeles. El pueblo gritando igualdad y los poderosos jugando golf en otros lugares. Lo pensó, lo analizó, la lucha o el carnaval de colores no tumbaría al malvado tirano, por tres meses buscó una solución y la encontró. Una bala, una mujer sacrificada, miles de heridos, cinco policía muertos y el tirano caería. Salió de su casa, pidió perdón por lo que iba hacer, era la único modo. Empezó a caminar, se aseguró que el arma estuviera preparada. Un taxista frenó en seco al escuchar el celular, la ciclista maniobró para no chocar, el chófer del bus giró el timón lo más rápido que pudo. El bus partió en dos al soñador. El pueblo sigue esperando ser escuchado.

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