Cuando
sintió que la fuerza G dejó de recorrer cada una de sus células
abrió los ojos. Estaba desnudo, eso no importaba, corrió y buscó
un periódico en la calle, al ver la fecha sonrió como un loco, el
viaje había funcionado. Estaba a tiempo de salvar al mundo. Sus
pensamientos estaban llenos
de agujeros negros, así que no tenía claro lo que debía hacer,
debía esperar a que su cabeza
volviera a la normalidad, aún faltaban 5 días para la hora cero. Al
encontrarse con su versión más joven lo recordó todo, debía
avisarle que no viajara el día siguiente debía interrumpir el
evento que desencadenaría el fin de
todo.
Cuando iba hablar con él a su mente vino el recuerdo de ella, la
mujer que amo, su única compañera. Pasó de largo y se alejó. Se
encontraría con ella mientras el virus que había robado contaminaba
al primer humano de la última pandemia de la humanidad.
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