Desde
que había conocido al viejo Pedro ella decidió ayudarlo. Él
llevaba 35 años en prisión por haber violado y destripado a 2
mujeres. Para ella el anciano había pagado su deuda con la sociedad.
Además según el historial de Pedro demostraba que había sido un
recluso sin tacha, nunca había tenido ningún problema con nadie, se
había convertido en el consejero espiritual de los residentes.
Después de tres años de una lucha legal, lo consiguió, al fin lo
liberaron. Esa noche dormiría tranquila, bebió una copa de vino,
mandó una foto de su ropa interior a su nuevo amigo, se acostó. De
pronto, escuchó un ruido, se levantó asustada, buscó su teléfono,
recordó que lo había dejado en su sala, así que fue por él.
Caminó con lentitud, tanteando la oscuridad, cuando empezó a
sentirse segura el cuchillo de Pedro se clavó en su vientre por
primera vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario