Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

lunes, 4 de febrero de 2019

SOLEDAD


Se quitó la máscara de conejo. Dejó caer el cuchillo. Se sentó en la silla. Trató de limpiar la sangre de sus brazos. Miró todos los cuerpos destajados y destripados que estaban a su alrededor. Por un momento se sintió solo. El asesino lloró.

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