La
lluvia me ha despertado, mi ropa está mojada, me levanto.
Busco
donde protegerme,
soy el único que camina
a medianoche en el parque. Debo soportar el frío que se cala en cada
una de mis células. Al fin llego a un lugar seco, una vieja casa que
lleva una década abandonada, dicen que aquí se cometió un crimen
atroz, un hombre asesinó a su familia antes de ahorcarse. No pienso
en ello, solo quiero poder escapar del aguacero que ahora ha
arreciado. Encuentro dos cajas que me servirán de colchón. Me
desvisto, mi cuerpo empieza a temblar, sonrío al imaginar mi cadáver
helado, sería un gran titular para El Espacio: "Viejo muere
desnudo y congelado". Froto mi cuerpo, intentando recuperar un
poco el calor que se ha ido. Veo unos periódicos, con los cuales me
cubro. Cuando la lluvia se detiene, empiezo a sentir que el aire me
hace falta, por raro que suene veo que las paredes se estrechan, como
si quisieran atraparme, sudo, quiero ponerme en pie, hay una fuerza
que lo impide. Observo alrededor, solo es oscuridad, esta forma una
boca que quiere tragarme. Escucho la voz de dos niños que me invitan
a jugar con ellos. Mi pene se pone erecto, no puedo evitarlo, es como
si alguien lo acariciara. Oigo unas cadenas que se acercan. Otra vez
trato levantarme, lo logro, me dirijo a la puerta, no abre, lo
intento con desespero, sigue sin abrir, la cosa que viene
detrás de mí está cerca, angustia, empiezo a gritar, otro
intento, lloro, la puerta cede, salgo, corro por más de diez
cuadras, hasta que la policía logra detenerme, para preguntarme qué
putas pasa conmigo corriendo desnudo a las tres de la madrugada.
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