Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 31 de enero de 2020

¡SEÑOR PRESIDENTE!


Arregló el nudo de la corbata, se peinó y murmuró dos frases que yo no escuche.
Hay que llamar a los ministros.
Si, señor, —contesté para salir del paso.
Como todos los días lo acompañaba a dar su paseo matinal, algunas personas se le acercaban, lo saludaban y le decían señor presidente esto o aquello. Dos horas después estábamos de regreso, él se sentó en su silla y exclamó:
Debo comunicarme con el embajador
No respondí, estaba cansado. El se puso a contemplar la ventana, salí y cerré con llave su habitación. Mi turno había terminado, saludé a mi compañero que se encargaría del sanatorio en la noche. Me marché a mi casa.

viernes, 24 de enero de 2020

VERÓNICA



El detective lloró de rabia e impotencia al ver tal horror. Habían masacrado a una mujer y a sus tres hijos.

Verónica tomó a su familia esa noche para huir del lugar en cuál había estado por 12 años, tenía que escapar de aquella locura, descubrió que sea había equivocado, que todo era mentira. Había aceptado que el pastor y sus acólitos la violaran con sus penes deformes y purulentos, soportado vejaciones y humillaciones, todo lo inimaginable en nombre de la fe. Era tal su frustración por vida que lo único que le quedo fue entrar a aquella secta creyendo que así encontraría su camino al paraíso. El shock de ver que el pastor empezaba a interesarse por su hija de ocho años le hizo entender su error. Estaba solo a unos metros de lograr su objetivo cuando la primera puñalada que recibió le cortó la respiración, cayó sobre su bebé matándolo al instante. —Maldita zorra, te dije que nunca podrias marcharte, eres parte del amor de Cristo —le gritó el pastor que se ensañaba con ella. Murió en la cuchillada 32, de ese modo no tuvo que ver cómo violaban y destripaban a sus hijas.


Después de ocho años el grupo cristiano Los apóstoles de la sangre y de la fe había sido desmantelado y sus líderes estaban en prisión. A la medianoche por los pasillos de la cárcel se escucharon los pasos del detective. Hizo chocar las hojas de los cuchillos que llevaba, les haría arrepentirse por lo que le habían hecho a Verónica.

viernes, 17 de enero de 2020

APUESTA

Debió marcharse cuando tuvo oportunidad, pero no lo hizo, aquella mujer enfunda en un diminuto vestido de satén lo tenía embrujado. Había perdido todo,  ella le había dicho que aún tenía algo que podía apostar. Él volvió a respirar y aceptó. Era el momento de recuperarse, de ganar, su deseo se mezclaba con el anhelo de meterse entre las piernas de su acompañante, que lo besaba y metía su lengua bífida dentro de él, mientras le acariciaba la pierna le susurraba palabras arcanas cargadas de lujuria y promesas que si ganaba ella sería suya. Tomó las cartas, sonrío era una buena mano, así que hizo su apuesta: —Para empezar apuesto 30 días de mi vida. 6 horas después la muerte esperaba por él.

viernes, 10 de enero de 2020

VAMPIRO


Su maldición empezó cuando tuvo que cortarle la cabeza a la mujer que amaba y que lo había convertido en un vampiro. Una promesa y una vieja espada japonesa. A pesar de que su corazón no se movía le dolía. Bebió una botella de sangre negra, después la arrojó contra la pared. Limpió la sangre de la katana, cerró su chaqueta y empezó su marcha. Así nacía un héroe.

viernes, 3 de enero de 2020

Sin título


Observo a un vampiro y el cadáver de una mujer a sus pies. Él espera, aguarda. Una hoja en blanco, no se me ocurre nada. Ocho horas de alcohol, marihuana y dolor. Al fin una idea, nace una historia. Empiezo a mover mis dedos, es demasiado tarde, el sol ha devorado al vampiro.