Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 16 de agosto de 2019

Sin titulo


Él era el último de su raza, habían pasado 739 años desde que le fue entregado el don de la inmortalidad. Sentado en su pedestal esperaba una razón para salvar al mundo. Ella cruzó frente a él y de forma graciosa le sonrió. Dos años después nos preparamos para el fin del mundo.

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