Oró y rogó por su familia. Separó el dinero para el diezmo del domingo. Comió en silencio. Observo el noticiero mientras sus hijos leían la Biblia junto a él. Bañó el rostro de su esposa con su semen. Esperó a que ella se durmiera y se levantó. Una puta o un marica, qué sería esta noche. Se persignó y pidió a Dios que hoy fuera una buena cacería.
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