Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 3 de agosto de 2018

Sin titulo


—¿Te preguntas por qué estás aquí? ¿Qué voy a hacer contigo? ¿Por qué soy así? Podría decir que la culpa es de mis padres. Él era un hombre grande, robusto, incapaz de sentir emoción alguna, era tan gélido como un tempano de hielo y tan frío que parecía odiar a todo el mundo.  En cambio ella era solo pasión, la lujuria le brotaba por cada uno de sus poros, sus curvas tenían la señal de transite con cuidado, el calor de su entrepierna podía devorarse el invierno entero.  Así que ambos se encontraron, se conocieron, se amaron, follaron y nací yo. De ese modo yo puedo amar algunas veces y otras solo me queda matar.

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