Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 1 de junio de 2018

PASIÓN


Su erección se nota a través del pantalón. El encaje y las curvas de ella han logrado el embrujo. Esta noche sin luna sabría porque lo llamaban “El brazo”. Ella le guiña un ojo, le sonríe y salta sobre él. Antes de que pueda defenderse, le destroza la garganta y se baña con su sangre.

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