Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 30 de marzo de 2018

PERSECUCIÓN


Él no había entendido que sucedía. Toda la sangre se le había acumulado en su pene erecto, cuando la vio en ropa interior y unas orejas de coneja, olvidó las razones de porque habían discutido esa mañana. Él la abrazó y cuando intento cogerle las nalgas el acero que atravesaba su estómago se lo impidió. Aun así seguía pensando que ella era su alma gemela, a pesar que podía mirar sus intestinos que le colgaban del vientre abierto.  Lo besó mientras le apuñalaba el corazón, era el hombre que había compartido su cama por más de 16 años, sin darle un hijo, sin darle un puto orgasmo. El detective casi pierde la vida al tratar de capturarla, tuvo que usar el viejo revólver que guardaba en el bolsillo de su chaqueta. Ella y él habían jugado al gato y al ratón por diez años, dos veces estuvo a punto de atraparla y las dos veces salió herido, esto era lo más parecido que ambos habían tenido a una relación. Ahora a él solo le queda una foto de ella enfundada en un traje de coneja y el deseo de salvarla, a pesar que casi se convierte en su víctima número 27.

No hay comentarios:

Publicar un comentario