Dos veces quiso bajarse
de la cruz. Tres veces se arrepintió. Pensó mandarlo todo a la mierda. Había
rechazado las alas que Abba le había prometido. Lo único que hacía soportable aquel dolor, era el recuerdo de aquella mujer
que había amado antes de que fuera asesinada. Por eso había aceptado realizar
tan absurda empresa. Su padre quería salvarlos a todos, él solo a la magdalena.
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