Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 8 de diciembre de 2017

EL HECHICERO

El hechicero miró el horizonte con sus ojos de arena, que observaban más allá de la distancia y el tiempo. Se sentía viejo y por primera vez su túnica negra le pesó. Trató de dibujar una sonrisa, dejando ver unos dientes amarillentos tan antiguos como la historia,  esta era maligna como su alma. La calidez de su corazón no existía. Este era su destino o mejor el deseo de ella. Mañana a esta hora habría sumido al mundo en caos y destrucción en nombre de la mujer que amaba.

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