Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Sin titulo

Después de tanta insistencia de que volviera a escribir, lo creé a él. Era hermoso, su rostro era blanco y duro como el mármol, los ojos tan oscuros que nadie podía adentrarse en ellos, el cabello largo le caía sobre la espalda, tan brillante que hacia armonía con su cuerpo escultural. No tenía alma, era el perfecto asesino. Lo acompañé a sus orgías de sangre, a sus masacres insaciables, me sentía satisfecho había creado un ser de la noche difícil de imitar. Mi editor dijo: Esta es la historia más larga que has escrito, es fría, sin sentido, absurda, sin compromiso, como el vampiro que la protagonizaba, no vale ni el papel donde esta escrita. Creo que dejó de respirar después del golpe diez, pero no me detuve hasta que la silla le aplastó la cabeza. Enrollé mi manuscrito y se lo metí en la boca, de esa forma también lo asesiné a él. Esa noche maté a mi primera víctima de las 52 que probarían mi soga. Esa noche me encontré conmigo mismo. Esa noche me encontré con el hombre que cojea. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario