Se echó la bendición,
corrió y de un salto llegó a la entrada. La estación estaba atestada de
personas. Las puertas electrónicas no habían cerrado. El pie izquierdo del tipo
no se apoyó bien y este resbaló, cayendo en el momento exacto en que pasaba el
Transmilenio. La cabeza le explotó como una sandía cuando la llanta pasó sobre
ella. Es dos segundos todo se convirtió en caos y locura, hubo gritos,
maldiciones. Una señora vomitó sobre el traje nuevo del abogado. La rubia
artificial no se dio cuenta que sucedió, ya que enviaba un mensaje a su pareja
que en la noche le tenía un regalito. El policía trataba mirarle el culo a dos
jovencitas que despertaban su morbo. La monja perdió el sentido al pensar que
su periodo llevaba tres días sin llegar. Varias personas lo criticaron, otros
culparon al chófer del bus. El buen hombre dejaba en su casa de cartón una
mujer con varias costillas rotas y la nariz fracturada. Una pequeña niña a la
que ya le había tocado la entrepierna dos veces.
Me hice escritor para no convertirme en un asesino.
viernes, 29 de septiembre de 2017
viernes, 22 de septiembre de 2017
LA VISITA
Despertó
de su oscuro sueño, cuando el acero atravesó su mano. Por primera vez sintió
vergüenza, dolor. No quería morir, no era que deseara estar vivo, era
el temor de encontrarse con Él, del momento en que lo viera a los ojos y le
preguntara ¿Por qué? Comprendió mientras el madero al que había sido clavado
era levantado, que había mancillado su nombre, había escupido en su rostro. Jamás
pudo entender sus sentimientos, sus instintos,
eran tan fuertes que solo podía dejarse llevar, al principio solo quería tocar
sus cuerpos imberbes, con el tiempo no fue suficiente, debía poseerlos,
lastimarlos, arrebatarles la vida. Eso los hacía sentir un dios, tan grande,
que no pensó que el olor a semen y a sangre que impregnaba su sotana lo
delatarían. Ahora que sabía que su tiempo se extinguía tenía miedo de descubrir
si Abba era real. Tardo 33 horas en morir a pesar de las heridas propinadas por
cada una de las madres de los 17 niños que había asesinado. Desde ese día todo
cura que llegaba al San Juan de la verde pradera era crucificado antes de que
pudiera desempacar sus maletas.
—San
Juan de la verde pradera será una de las tres pequeñas poblaciones que visitara
el santo padre, en su viaje por nuestro país.
viernes, 15 de septiembre de 2017
DRAGONES
Estaba enojado, arrojó
una bocanada de fuego de sus fauces. El fuego calcinó a una mujer y su hija.
Los pequeños dos patas, se habían atrevido a mucho. Antes solo se limitaban a amenazarlo
con sus pequeñas lanzas puntiagudas, que a él ni cosquillas le producían.
Algunas veces nos les prestaba atención, otras hasta jugaba con ellos, no
olvidada comerse a uno o dos hombres para que le siguieran temiendo. Esta vez
fue diferente habían entrado a su cubil, llevándose su tesoro y la cosa que más
amaba en el mundo, la princesa Dinah. No le importaba las montañas de oro que
le habían robado, era el dolor que
sentía al recordar las lágrimas que vio en los ojos de Dinah, cuando rogaba a
los caballeros que no se la llevaran, que no quería marcharse de su lado, que
no quería dejarlo solo, que lo amaba. Uno de los hombres rió, abofeteó a la
joven y la sacó de la cueva. De ese modo el gran Sorthegh, un brillante dragón
rojo, lloró lágrimas de diamante, e hizo de las tierras del sur un infierno al
saber que la princesa había muerto de tristeza. Muchos dos patas murieron,
hasta que lograron cazar y asesinar a Sorthegh, de ese modo empezó el fin de la
era de los dragones.
viernes, 8 de septiembre de 2017
Sin titulo
Había pasado su vida
entera entre los libros. Todo cambio cuando vio los ojos diáfanos y la sonrisa espiritual de aquel hombre,
decidió que debía darle una oportunidad.
Debía hacerlo. Así lo hizo. Tardo cinco años descifrando cada una de sus
palabras. Hasta que halló la verdad. Esa tarde después de decirme adiós se disparó
en la sien.
viernes, 1 de septiembre de 2017
Sin titulo
Después de tanta
insistencia de que volviera a escribir, lo creé a él. Era hermoso, su rostro era
blanco y duro como el mármol, los ojos tan oscuros que nadie podía adentrarse
en ellos, el cabello largo le caía sobre la espalda, tan brillante que hacia
armonía con su cuerpo escultural. No tenía alma, era el perfecto asesino. Lo acompañé a sus orgías de sangre, a sus masacres insaciables, me sentía satisfecho había creado un ser de la
noche difícil de imitar. Mi editor dijo: Esta es la historia más larga que has escrito, es fría, sin sentido, absurda, sin compromiso, como el vampiro que la
protagonizaba, no vale ni el papel donde esta escrita. Creo que dejó de
respirar después del golpe diez, pero no me detuve hasta que la silla le
aplastó la cabeza. Enrollé mi manuscrito y se lo metí en la boca, de esa forma
también lo asesiné a él. Esa noche maté a mi primera víctima de las 52 que probarían
mi soga. Esa noche me encontré conmigo mismo. Esa noche me encontré con el
hombre que cojea.
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