Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 29 de noviembre de 2019

EL PRESIDENTE (FRONTERA 8)

Tomó su café, encendió un cigarrillo y abrió el periódico. Dos policías heridos, un soldado se había quitado la vida, cinco civiles muerto, parte de la ciudd destruida, el paro continuaba. Él no se inmutó, sonrió y terminó su café.  Agarró el teléfono y llamó a su amigo periodista y le dio las primeras declaraciones en una semana "que pronto escucharía al pueblo, pero también haría todo cuanto estuviera en su poder para preservar al país en paz y acabar con los actos violentos que ahora bañaban su presidencia". Cuando colgó, encendió otro cigarrillo, pensó que todo era una mierda, su gente se había alzado y querían crucificarlo por sus errores, el país en huelga y una guerra en la frontera, de verdad estaba jodido. Quería dimitir, su amo jamás le dijo que sería tan difícil gobernar esta república banana. Él le había prometido que serían cuatro años sin ninguna complicación, solo tenía que hacer lo que le dijera y de vez en cuando hablar del otro país, porque eso sí, no podían dejar que esos comunistas de mierda ganaran.  Él sonrió, estaba solo, su amo se había marchado en un avión a los EE. UU. Se comunicó con su ministro de guerra y le dio órdenes para los dos asuntos que no lo dejaban dormir, la guerra y la huelga. Habló con su jefe de prensa y ordenó que detuviera cualquier noticia relacionada con la protesta, hablará de los resultados de la guerra (así tuviera qué falsear un poco las cifras) y del esfuerzo que estaba haciendo junto a los gringos para liberar a sus hermanos de la tiranía del dictador. Se arregló, besó a su mujer y abrazó a sus hijos. Llamó a sus escoltas, se dirigió a palacio, su día hasta ahora empezaba. 

DICTADOR (FRONTERA 7)


Encendió el cigarrillo y corrió la cortina. Observo el sol que empezaba a filtrarse por las ventanas de las casas de su ciudad, su país, su mundo.  En su mirada se había posado la tristeza, llevaba 35 años y aún no había logrado que el país fuera la utopía que había prometido, cuando todo esté relajo empezó. Se había tomado el poder con violencia, había ahogado con su propia sangre a los canallas que había hecho del país una letrina. Así que con un puñado de soldados, hombres descalzos, mujeres enojadas y niños muertos de hambre, creo la revolución que lo cambiaría todo. Después vendría el arte de mandar. Convirtió a los padres de la patria en mártires, con mano de acero dictó los primeros decretos que pondrían pan en la boca de los necesitados y enseñaría a los ricos que tener riquezas no te hace una buena persona. En la mañana daba educación a los jóvenes y protección a los ancianos. En la tarde saqueaba los bancos para crear sueldos dignos para la clase obrera. En la noche llenaba las carreteras de los cadáveres de los que se oponían a él. Dos balas atravesaron la cabeza del periodista que descubrió a la mujer del mandatario entre los cuerpos.  Sus ministros se habían huido o suicidado, sus nuevos consejeros eran extranjeros, que llenaban sus bolsillos con armas, niñas y dinero a cambio de poder violar sus tierras. Sus hijos pagaron con el exilio la osadía de decirle que ya era tiempo de entregar la presidencia. Todos caminaban en silencio, con la cabeza agachada mientras esperaban el turno para comer, se encerraban en sus casas donde la libertad y el amor se habían extinguido. Ya nadie leía,
Los escritores habían sido crucificados.  Los jóvenes salían de las universidades a trabajar a los campos, a combatir a la frontera o a robar y matar en el otro país. Se había vuelto desconfiado, en todas partes veía enemigos, todos querían atentar con el paraíso que estaba construyendo. Terminó el cigarrillo y se tomó el primer whisky del día. Miró la cama que llevaban tanto tiempo vacía como su corazón. No podía  confiar en nadie, hasta el mismo Dios quería derrocarlo. Recordó las palabras del antiguo gobernante: El poder es un lugar solitario. Abrió la puerta, se puso la máscara que todos conocían, el hombre que había hecho temblar al mundo.

viernes, 15 de noviembre de 2019

AMOR

El aprendiz de cuenta historias salió a la puerta mientras la voz de Phil Anselmo retumbaba en su cabeza: —¿Que es el amor?, una mierda, se dijo. Encendió un cigarrillo, mientras el humo desgastaba sus pulmones y la nicotina adormilaba sus pensamientos observo a las parejas que cruzaban frente a él: Vio a un viejo que le decía a su joven asistente que le diera tiempo, pronto se separaría de su esposa, ella aceptó a pesar que sabía que el jamás se divorciaría. Vio al periodista que maldecía su suerte con las mujeres, su columna destilaba odio contra las féminas, pero anhelaba estar en medio de las piernas de una. Vio que una mujer de unos 25 años se burlaba del escritor que le rogaba que se quedara con lágrimas en los ojos, ella lo besó con desinterés mientras llegaba un tipo que la sacara de la pobreza. Una joven callaba mientras su cónyuge le gritaba sin imaginar que su foto saldría dos días después en el periódico. Inés soportaba los insultos de su novio, se decía que estaba bien que la celara, que eso significaba que la amaba. Una chica se dejaba acariciar por su amiga, esta le había prometido que no necesitaba de una verga para ser feliz, ella nunca le rompería el corazón.  Escuchó que Marina le decía a su compañera que se quedaría con Francisco que a pesar de que Andrés era un buen polvo no tenía dónde caerse muerto. Oyó al mendigo que exclamaba que él no necesitaba de las mujeres, pero maldecía a la que lo había abandonado. Una señora le gritaba al policía que habían intervenido para que su hombre no le siguiera pegando. Vio al hombre que contrataba los servicios de una prostituta, para ver si sus carnes abundantes podían arrancarle los pensamientos impuros que tenía con los niños de su iglesia.  Vio a la pareja que caminaban tomados de la mano, se sonreían, tenían los ojos brillantes como si su amor fuera lo único importante. Terminó el cigarrillo, pensó: —Serán seres felices o patéticos, caminan felices, orgullosos, apurados, lentos, tristes, deprimidos, muertos, pero convencidos que han encontrado el significado del amor verdadero. —Escupió y metió las manos en los bolsillos —Allá cada quien con su locura, el amor es cosa jodida. Entró al bar a seguir soñando con una novia japonesa que nunca conocería.  

viernes, 8 de noviembre de 2019

FRONTERA 6

El campesino se desplomó a sus pies, después de que él le disparara. Intentó quitarse la sangre de los brazos mientras su comandante lo felicitaba y le prometía que esa noche recibiría un premio. Él rogó que fuera Mónica la niña de trece años que había llegado con él el día en que sus padres lo vendieron para poder darle de comer a sus otros hermanos, quería perder la virginidad con ella.  Se colgó el fusil a la espalda y salió de la enramada en la que estaba. Se encontró con sus camaradas y aceptó la invitación a jugar fútbol. Hizo una finta y pateó el balón, cuando esté entraba en el improvisado arco, sonaron las primeras explosiones de los misiles que el helicóptero camuflado en las nubes había dejado caer. 

viernes, 1 de noviembre de 2019

1 NOVIEMBRE

Le habían contado que a las doce  de la noche todos los primeros de noviembre los muertos podían salir por cinco minutos a saludar a sus seres queridos. Así que él corrió hacia el cementerio para encontrarse con ella. En su recorrido ayudó a cruzar la calle a una anciana, salvó a un gato de un perro tonto, rescató a tres personas de un accidente, se peleó con un policía que le pidió los documentos, huyó de dos travestís que le prometían una buena mamada. Llegó a las 12:06. 
Ella lloró lágrimas de cristal mientras se decía que la muerte sería aterradora ya que su esposo la había olvidado.