Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 25 de octubre de 2019

LA NOCHE

El sonido de sus tacones rompe el silencio. Tiene miedo, trata de cubrir sus muslos con su diminuto vestido. Abotona los dos botones  de su camisa para ocultar la profundidad de su escote.  Se dice que es una tonta por no dejar que su compañero la acompañara, pero era que el muy cretino quería tocar más allá de su ropa interior y ella solo lo quería como amigo. Ríe nerviosa, nuestras tetas y la vagina es lo único que quieren de nosotras, piensa. Escucha unos pasos detrás de ella. Aprieta las piernas, como si así fuera a evitar lo que iba a suceder. Se prepara para defenderse, por lo menos no le haría las cosas fáciles al atacante. La criatura salta sobre ella y de un mordisco le desgarra el cuello. Dientes y garras destripan a la mujer. La sangre baña el suelo mientras el monstruo le aúlla a la luna. El hombre lobo de nuevo ha calmado él hambre por un mes. 

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