Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 25 de enero de 2019

VAN GOGH


La amaba tanto para saber que sin ella se moría. Todo empezó la noche que entre tragos y besos terminaron teniendo sexo sobre la alfombra. Ella era su todo, su obsesión. Así que emulando a Van Gogh se cortó la oreja y se la envió en una caja de madera acompañado de una nota: Sin ti, me desmorono. Ella no respondió. Llegó el dedo anular con su respectiva nota: Si ti, no existirá un anillo con tu nombre. Ella no respondió. Llegó su mano derecha con su respectiva nota: Sin ti, no vale la pena escribir. Era grotesco, pero le gustaba, le hablaría la próxima vez. Cuando abrió la caja estaba su corazón y la respectiva nota: Sin ti, para que usarlo.

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