La
guerra había estallado y él iría a defender su patria con honor,
no dejaría que esos cochinos comunistas invadieran el país que
amaba. Al fin podría usar su arma, pondría en práctica el
entrenamiento de dos años en el cuartel. Le dieron doce horas para
que se despidiera. Le hizo el amor a su novia sin siquiera quitarle
los calzones, esta vez la embarazaría. Su padre lo abrazó y le dijo
lo orgulloso que se sentía porque él se había convertido en un
hombre. Su mamá entre lágrimas y besos, le echó la bendición y le
prometió que rezaría por él todos los días
Primera
batalla, estaba al frente, apretaba con fuerza el fusil. Se sentía
nervioso. Las balas pasaban cerca y él aún no había disparado su
arma. Se orinó en el pantalón cuando su compañero voló en pedazos
por una granada. Pidió perdón a Dios, esto no era como se lo había
imaginado. Quería salir corriendo, cuando una bala amiga le atravesó
el estómago y salió por su espalda, rompiendo su columna vertebral
en varios pedazos.
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