Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 23 de noviembre de 2018

EL SOLDADO 


La guerra había estallado y él iría a defender su patria con honor, no dejaría que esos cochinos comunistas invadieran el país que amaba. Al fin podría usar su arma, pondría en práctica el entrenamiento de dos años en el cuartel. Le dieron doce horas para que se despidiera. Le hizo el amor a su novia sin siquiera quitarle los calzones, esta vez la embarazaría. Su padre lo abrazó y le dijo lo orgulloso que se sentía porque él se había convertido en un hombre. Su mamá entre lágrimas y besos, le echó la bendición y le prometió que rezaría por él todos los días

Primera batalla, estaba al frente, apretaba con fuerza el fusil. Se sentía nervioso. Las balas pasaban cerca y él aún no había disparado su arma. Se orinó en el pantalón cuando su compañero voló en pedazos por una granada. Pidió perdón a Dios, esto no era como se lo había imaginado. Quería salir corriendo, cuando una bala amiga le atravesó el estómago y salió por su espalda, rompiendo su columna vertebral en varios pedazos.  


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