—El primero que salga
de la habitación morirá —dijo el anciano.
Los cinco nos miramos sorprendidos. Debía ser una broma. ¿Cuál de nosotros sería? Ninguno se movió de su lugar por cinco horas. Fui el primero en hacerlo y oriné en un rincón de la habitación. Después de reprochármelo mis compañeros siguieron mi ejemplo, Esther y Camila también lo hicieron. De nuevo en nuestros puestos, otro par de horas sin decir una palabra, hasta que Esther empezó a gritar, Juan que estaba a mi lado fue a calmarla.
—Tengo hambre -—fue lo único que exclamé.
Después de seis horas más hablamos de cosas sin transcendencia y hacíamos chistes tontos de los cuales nos reíamos por simple cortesía, estábamos asustados y empezaba a notar la desesperación en ellos. Dejábamos escapar un suspiro cada vez que uno se levantaba a estirar las piernas, pensábamos que sería el que se marcharía. Otras tres horas, no podía soportar más, mi amante me esperaba. Tomé una decisión, me iría al instante, no sin antes de haber acuchillado a mis compañeros. De ese modo fui el único al cruzar la puerta.
Los cinco nos miramos sorprendidos. Debía ser una broma. ¿Cuál de nosotros sería? Ninguno se movió de su lugar por cinco horas. Fui el primero en hacerlo y oriné en un rincón de la habitación. Después de reprochármelo mis compañeros siguieron mi ejemplo, Esther y Camila también lo hicieron. De nuevo en nuestros puestos, otro par de horas sin decir una palabra, hasta que Esther empezó a gritar, Juan que estaba a mi lado fue a calmarla.
—Tengo hambre -—fue lo único que exclamé.
Después de seis horas más hablamos de cosas sin transcendencia y hacíamos chistes tontos de los cuales nos reíamos por simple cortesía, estábamos asustados y empezaba a notar la desesperación en ellos. Dejábamos escapar un suspiro cada vez que uno se levantaba a estirar las piernas, pensábamos que sería el que se marcharía. Otras tres horas, no podía soportar más, mi amante me esperaba. Tomé una decisión, me iría al instante, no sin antes de haber acuchillado a mis compañeros. De ese modo fui el único al cruzar la puerta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario