Bogotá.
11:02 a:m. La biblioteca. En la mesa Llosa, Leonard y Gaiman. El viejo se
sienta. Leo. Pienso. Sonrío. Antes de que pueda gritar. Antes que alguien pueda
actuar. Antes de que la dama se desmayé. El viejo me dispara dos veces en el
pecho.
Me hice escritor para no convertirme en un asesino.
viernes, 27 de abril de 2018
viernes, 20 de abril de 2018
Sin Titulo
Era
tarde. Observó la puerta principal, él ya la había cerrado. Miró al gato que bebía
un poco de agua de su plato, el viejo pedro que pronto tendría que dar un último
paseo al veterinario. Subió por las escaleras y recordó el día que llegaron a
la casa por primera vez, hicieron el amor ahí, sin desvestirse, de forma rápida
y salvaje. —Es para inaugurarla —dijo él y ella pensó que esa era la forma de
perpetuar su amor. Se asomó al cuarto de su hija, aún podía ver la luz del
teléfono bajo las cobijas, era sábado así que no dijo nada y la dejó otro rato,
sonrió mientras se alejaba. Fue a donde el pequeño Carlos, su adoración, él
había llegado para salvar a la familia, para que su padre dejara de soñar con
las formas de la falda de una colegiala. Encendió la luz por si el niño se
despertaba a media noche. Entró a su alcoba, él estaba en el baño, la puerta
estaba abierta así que decidió espiar un poco, lo vio masturbándose con su ropa
interior, después del orgasmo, pudo ver que las lágrimas bajaban por la mejilla
de su esposo. Esperó y se dirigió al lugar que ocupaba desde el día que la
habían enterrado.
viernes, 13 de abril de 2018
MATRIMONIO
Lo
primero de lo que se apropió fueron unos calzones que colgaban en el baño.
Después la invitó a salir y le robó el corazón. Todo era parte del plan. La
primera vez que soñó con ella, estaba clavándole un cuchillo en el cuerpo
desnudo y se bañaba en su sangre. Desde ese momento supo que moriría en su
cama. La vez que hicieron el amor ella le entregó todos sus orificios. Así que
se dijo que debía esperar a que la luna estuviera en la posición indicada. Tuvieron
un bebe y decidió esperar, no podía dejar sola a la criatura. “Ya habrá momento
para jugar con sus entrañas” —se repetía. Más adelante llegaron las gemelas. Al
Igual que Joyce guardaba la ropa interior de ella en el bolsillo, escribió
sobre sus obsesiones, a alguien le gustó y se convirtió en un gran escritor. Después
de treinta años y que sus hijos se habían marchado del hogar, recordó porque
estaba con ella. De ese modo esperó la noche, tomó el machete que guardaba en
el garaje y se dirigió a al cuarto. Cuando llegó a la puerta, su corazón se aceleró,
bombeó demasiada sangre al cerebro haciendo que una de las venas se reventara.
Cuando ella abrió la puerta, él ya había caído al suelo.
viernes, 6 de abril de 2018
EL AMOR
Renunció a su trabajo.
Entregó la hoz y la capucha. Por primera vez dejó que sus dientes podridos
dibujaran una sonrisa. Sacudió el polvo de su corazón. Sacó los gusanos que
habitaban en sus ojos. Limpió la tierra de sus uñas. Peinó los tres pelos que
aún sobrevivían en su cabeza. Tomó el ramo de rosas que había comprado, estaba
feliz y se marchó. Cuando llegó estaba dormida, se acercó para despertarla, la
tocó y ella jamás volvió abrir sus ojos.
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