Me hice escritor para no convertirme en un asesino.

viernes, 5 de enero de 2018

CONDENA

El cuerpo de la víctima cayó a sus pies. Había dado un último sorbo de sangre antes de que la mujer se diera cuenta que era atacada. Se sentía tan aburrido que ya no jugaba con sus presas, solo eran recipientes de la esencia que necesitaba para vivir. Llevaba 200 años aquí, que había empezado a odiar esta ciudad que alguna vez lo maravillo. Quería marcharse, pero no podía, aguardaba el momento a que ella regresara. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario