PLUMAS Y COLMILLOS: LOS DESVARIOS DEL CUENTA HISTORIAS
Me hice escritor para no convertirme en un asesino.
viernes, 29 de julio de 2016
EL DUELO
El vaquero terminó de cargar los revólveres, sonrió, me dirigió su mirada azul y exclamó:
—Voy, lo mato y regreso.
Aún espero el retorno de mi amigo.
1 comentario:
Unknown
29 de julio de 2016 a las 12:44
Está bueno a pesar del pleonasmo.
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Está bueno a pesar del pleonasmo.
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