Me hice escritor para no convertirme en un asesino.
viernes, 3 de junio de 2016
Sin Titulo
Un cadáver. Cuatro corazones
rotos. Un arma. Un sospechoso anónimo. Todos lloran. Su misterio más importante.
Ellos pierden. Jamás descubrirían quién mató a Scooby Doo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario