Sus ojos sangraron
después de terminar de leer aquel manuscrito. Ese era el motivo que le hubiera
arrancando cada uno de sus dedos por cada error que encontró en el escrito. El
joven escritor decidió acabar con su vida, no podía vivir en un mundo donde las
personas no sabían la diferencia entre hay y ahí. Dejó una
pequeña nota que era más una oración que una carta de suicidio, rogaba a
cualquier dios que estuviera escuchándolo que salvara al mundo sin ninguna
condición, porque si era por la ortografía este ya se había ido a la mierda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario